Las criptomonedas han adquirido un peso mucho mayor dentro del patrimonio declarado por las mayores fortunas de Extremadura. Según la última estadística del Impuesto de Patrimonio, las monedas virtuales acumulaban 27,3 millones de euros en las declaraciones correspondientes a 2024. Un año antes, la cantidad registrada era de poco más de 135.000 euros.
El aumento es muy superior al que reflejaría únicamente la entrada de nuevos inversores. El valor que se declara por estos activos también depende de su precio de mercado, por lo que la evolución de las cotizaciones influye en el importe contabilizado.
La serie de datos muestra además cambios importantes respecto a los primeros años de la década. En 2021, las monedas virtuales representaban cerca de 967.000 euros entre los bienes declarados. En 2022 la cifra cayó hasta los 82.000 euros. Al año siguiente se situó en algo más de 135.000 euros y, en 2024, dio el salto hasta los 27,3 millones.
Hay otro dato que destaca en la estadística: todas las personas que declararon disponer de monedas virtuales eran hombres.
Un impuesto que ahora alcanza a menos contribuyentes
La evolución de estos datos coincide con un cambio en el número de personas que presentan el Impuesto de Patrimonio en Extremadura.
En 2023, el Gobierno regional formado por PP y Vox estableció una bonificación del 100% de la cuota. Desde entonces, la obligación de presentar la declaración queda limitada a quienes poseen bienes valorados en más de dos millones de euros.
Anteriormente, también debían declarar quienes, después de aplicar las deducciones correspondientes, superaban el mínimo exento general de 500.000 euros y tenían que abonar una cantidad por el impuesto. Por ello, las estadísticas actuales concentran los datos en un grupo más reducido de contribuyentes con patrimonios elevados.
La última estadística de la Agencia Tributaria contabiliza 518 declaraciones. En conjunto, estos contribuyentes acumularon algo más de 1.952 millones de euros. El año anterior habían sido 605 declarantes y el patrimonio conjunto declarado alcanzaba los 1.915,5 millones.
Por tanto, aunque hay 87 declarantes menos, el patrimonio acumulado es mayor. La media se sitúa en torno a 3,77 millones de euros por persona.
El capital concentra cuatro de cada cinco euros
Las inversiones financieras constituyen la parte principal del patrimonio declarado. El capital mobiliario suma 1.564,4 millones de euros, aproximadamente el 80% del total.
Dentro de esta categoría destacan las acciones y participaciones en empresas que no cotizan en bolsa, con cerca de 1.000 millones de euros. Las inversiones colectivas, entre ellas los fondos, reúnen casi 200 millones.
Los depósitos bancarios representan 169,7 millones, mientras que las acciones de empresas cotizadas alcanzan los 168,4 millones.
El segundo gran bloque corresponde a los bienes inmuebles. Su valor declarado asciende a 228,5 millones de euros, por debajo de la cantidad registrada en el ejercicio anterior pese a que también entonces había más declarantes.
Dentro de los inmuebles aparecen 41 millones correspondientes a bienes exentos por tratarse de la vivienda habitual. Los inmuebles urbanos no exentos suman 165 millones y los bienes rústicos, 22,3 millones.
Las monedas virtuales ya destacan entre otros bienes
La tercera categoría por volumen es la formada por otros bienes y derechos, que acumulan casi 87 millones de euros. Es en este apartado donde se incluyen las monedas virtuales, cuyo valor declarado ha alcanzado los 27,3 millones.
Por detrás aparecen los bienes relacionados con actividades económicas, con 50,9 millones. De esa cantidad, casi 40 millones están exentos por estar vinculados a la actividad profesional o empresarial del contribuyente.
Los seguros y las rentas representan unos 20 millones, frente a los más de 26 millones del ejercicio anterior. También disminuye el valor de los bienes considerados suntuarios, que en 2024 se sitúa en 1,8 millones. En esta categoría se incluyen joyas, pieles, vehículos, embarcaciones y aeronaves.
Los objetos de arte y las antigüedades, por su parte, no registran ninguna cantidad en la última estadística.
Así, dentro del patrimonio declarado por los contribuyentes que presentan actualmente este impuesto, las monedas virtuales han pasado de ocupar un espacio reducido a representar una cantidad relevante. Su evolución entre 2023 y 2024 es especialmente acusada: de poco más de 135.000 euros declarados a 27,3 millones.