Ethereum es una red de tecnología blockchain que permite transferir valor, ejecutar programas y crear aplicaciones sin depender de una empresa o de una autoridad central. Su criptomoneda se llama ether y utiliza las siglas ETH.

Aunque los dos términos suelen utilizarse como si fueran sinónimos, Ethereum y ether no son lo mismo. Ethereum es la red y ETH es el activo digital que forma parte de ella. El ether sirve para pagar las operaciones que se realizan en la cadena de bloques, participar en su sistema de seguridad mediante staking y utilizar diferentes aplicaciones construidas sobre la red.

Ethereum comenzó a funcionar en julio de 2015. Su planteamiento partía de una idea que iba más allá del modelo de Bitcoin: utilizar una blockchain no solo para registrar transferencias, sino también para ejecutar código. De ahí surgieron los contratos inteligentes, programas que funcionan dentro de la red siguiendo las reglas con las que fueron creados.

Con el paso de los años, Ethereum se ha convertido en una de las principales redes utilizadas para desarrollar aplicaciones descentralizadas y diferentes tipos de activos digitales.

Qué diferencia a Ethereum de otras criptomonedas

Bitcoin y Ethereum comparten una misma base tecnológica, pero fueron concebidos con objetivos diferentes.

Bitcoin permite principalmente registrar y transferir unidades de su propia moneda. Ethereum también puede utilizarse para transferir su criptomoneda, pero su blockchain incorpora un sistema capaz de ejecutar programas.

Esos programas son los contratos inteligentes. Un desarrollador puede escribir uno para establecer determinadas reglas y hacer que se ejecuten cuando alguien interactúa con él.

Esto permite crear aplicaciones que utilizan la blockchain para gestionar determinadas operaciones sin depender por completo de los servidores de una compañía. Un contrato puede registrar movimientos, gestionar activos digitales o ejecutar una operación cuando se cumplen las condiciones establecidas.

Ethereum, por tanto, no es únicamente una moneda digital. Es también una plataforma sobre la que pueden funcionar otros proyectos.

Cómo nació Ethereum

La idea de Ethereum fue planteada por Vitalik Buterin en 2013. Buterin había conocido Bitcoin y comenzó a estudiar las posibilidades de la tecnología que estaba detrás de la criptomoneda.

Su propuesta consistía en ampliar el concepto de blockchain. En lugar de limitar la red al registro de transacciones monetarias, planteó crear un sistema capaz de ejecutar programas.

El proyecto fue desarrollado posteriormente junto con otros cofundadores. En 2014 se realizó una venta inicial de ether para financiar el desarrollo de la red.

La cadena de bloques comenzó a funcionar el 30 de julio de 2015.

Desde el principio, la posibilidad de ejecutar contratos inteligentes fue uno de los elementos que diferenciaron a Ethereum. La red podía almacenar no solo saldos y transferencias, sino también el estado de programas que interactuaban entre sí.

Qué es un contrato inteligente

Un contrato inteligente es un programa que funciona dentro de la blockchain de Ethereum.

El término puede resultar confuso porque no tiene por qué existir un contrato legal detrás. En realidad, se trata de código informático que establece unas determinadas reglas y ejecuta acciones cuando recibe las instrucciones necesarias.

Un ejemplo sencillo sería un contrato diseñado para intercambiar un activo por otro. El programa puede comprobar si se cumplen las condiciones previstas y ejecutar entonces la operación.

Los contratos también pueden interactuar entre ellos. Un programa puede utilizar funciones de otro y formar parte de una aplicación más amplia.

Esta posibilidad ha permitido desarrollar sistemas financieros, mercados de activos digitales, videojuegos, aplicaciones de gobernanza y otros servicios sobre Ethereum.

Los contratos inteligentes tienen también limitaciones. El código que se ejecuta en la red no puede consultar directamente cualquier información que exista fuera de la blockchain. Cuando una aplicación necesita datos externos, como el precio de un activo en otro mercado, necesita mecanismos conocidos como oráculos.

 Para qué sirve ETH

ETH es la moneda nativa de Ethereum y tiene varias funciones dentro de la red.

Una de las principales consiste en pagar las operaciones. Cada transacción consume recursos informáticos y el usuario debe pagar por ellos mediante una tarifa denominada gas.

ETH también se utiliza en el staking. Ethereum funciona actualmente mediante un mecanismo de consenso basado en prueba de participación, conocido como proof of stake. Los participantes que actúan como validadores ponen ETH en juego y participan en el proceso que permite mantener la red.

La criptomoneda también puede utilizarse como activo digital y como medio de pago dentro de aplicaciones construidas sobre Ethereum.

Por eso ETH tiene varios usos relacionados con el funcionamiento de la red. No es únicamente un activo que se compra y se vende en un mercado.

Qué es el gas de Ethereum

Cada operación que se realiza en Ethereum necesita recursos informáticos. La red utiliza una unidad denominada gas para medir el trabajo necesario para ejecutar una transacción.

No todas las operaciones requieren la misma cantidad de gas. Una transferencia sencilla de ETH consume menos recursos que una interacción compleja con un contrato inteligente.

El importe que paga el usuario depende de la cantidad de gas necesaria y de las tarifas existentes en ese momento.

El sistema actual divide la tarifa principalmente en dos componentes. Uno es la tarifa base, que determina el protocolo y que se quema. El otro es la tarifa de prioridad, que funciona como una compensación para el validador que incluye la transacción en un bloque.

La demanda de la red influye en el precio del gas. Cuando existe mucha actividad, las tarifas pueden aumentar.

La complejidad de la operación también importa. Enviar ETH de una cuenta a otra requiere menos recursos que ejecutar un contrato inteligente con numerosas instrucciones.

El cambio de Ethereum a proof of stake

Ethereum no siempre ha utilizado el sistema de validación actual.

Durante sus primeros años funcionó mediante proof of work, un mecanismo que utilizaba capacidad computacional para participar en la creación de nuevos bloques.

El cambio se produjo el 15 de septiembre de 2022 con The Merge.

Esta actualización completó la transición de Ethereum a proof of stake. Desde entonces, la minería basada en proof of work dejó de ser el mecanismo utilizado para producir bloques en Ethereum.

Con proof of stake, los validadores depositan ETH y participan en el proceso de consenso. El protocolo selecciona participantes para proponer bloques y otros validadores comprueban esas propuestas.

La transición modificó de forma importante el consumo energético asociado al funcionamiento de la red. Ethereum calcula que el paso de proof of work a proof of stake redujo ese consumo aproximadamente un 99,95%.

The Merge no tenía como objetivo reducir directamente las tarifas de Ethereum ni aumentar por sí sola la capacidad de procesamiento de la red. Esas cuestiones forman parte de otras áreas del desarrollo del protocolo.

Cómo se realiza una transacción

Cuando un usuario quiere realizar una operación en Ethereum, normalmente utiliza una cartera digital.

La cartera permite crear y firmar la transacción utilizando la clave privada correspondiente. Después, la operación se transmite a la red.

Los nodos comprueban que cumple las reglas de Ethereum. Si es válida, puede permanecer temporalmente entre las operaciones pendientes hasta que un validador la incluya en un bloque.

El validador seleccionado propone el bloque y otros participantes comprueban que sea correcto. Cuando el proceso de consenso avanza, el bloque queda incorporado a la cadena y el estado de Ethereum se actualiza.

Ese estado incluye información como los saldos de las cuentas y los datos almacenados por los contratos inteligentes.

La red funciona mediante participantes distribuidos. No existe un único servidor que contenga toda la información y controle unilateralmente las operaciones.

Cómo se crean y se destruyen los ETH

El suministro de ether funciona mediante dos mecanismos: emisión y quema.

El protocolo crea nuevos ETH para recompensar a los participantes que ayudan a asegurar la red mediante proof of stake. Al mismo tiempo, la tarifa base de las transacciones se quema y desaparece de la circulación.

La relación entre ambas cantidades determina cómo evoluciona el suministro.

Si se emite más ETH del que se quema, la cantidad total aumenta. Si durante un periodo determinado se quema más ETH del que se emite, el suministro disminuye.

Por esta razón, ETH no tiene una cantidad máxima fija establecida de antemano. Su oferta depende de las reglas del protocolo y de la actividad que registra la red.

 Qué se puede hacer con Ethereum

La posibilidad de ejecutar contratos inteligentes ha permitido desarrollar un ecosistema mucho más amplio que la propia criptomoneda.

Sobre Ethereum funcionan aplicaciones financieras descentralizadas, mercados de activos digitales, videojuegos, sistemas de gobernanza y diferentes servicios relacionados con blockchain.

También es posible crear tokens mediante contratos inteligentes. Estos tokens pueden representar diferentes tipos de activos o utilizarse para determinadas funciones dentro de una aplicación.

Las stablecoins son un ejemplo de activos que pueden funcionar sobre Ethereum. Se trata de tokens cuyo diseño busca mantener un valor vinculado a otro activo, normalmente una moneda como el dólar.

También existen los NFT, activos digitales únicos registrados mediante tokens en una blockchain.

Todo este ecosistema utiliza Ethereum como infraestructura, aunque los diferentes proyectos pueden tener sus propios desarrolladores, contratos y reglas.

Ethereum no pertenece a una empresa

Ethereum no funciona como una plataforma tecnológica tradicional controlada por una compañía.

La red está formada por nodos independientes. Los validadores participan en el mecanismo de consenso y los desarrolladores trabajan en las modificaciones del protocolo.

Esto no significa que los cambios se produzcan automáticamente. Las actualizaciones importantes requieren programación, pruebas y coordinación entre diferentes participantes del ecosistema.

The Merge fue uno de los ejemplos más claros. La transición de proof of work a proof of stake necesitó años de preparación antes de ejecutarse en la red principal.

Ethereum continúa actualizándose y su hoja de ruta incluye diferentes cambios destinados a mejorar aspectos como la capacidad y el funcionamiento de la red.

Los problemas de Ethereum

El funcionamiento de Ethereum también presenta limitaciones.

Una de las más conocidas es el coste de las operaciones cuando existe una elevada demanda. La capacidad de la red principal es limitada y los usuarios compiten por el espacio disponible en los bloques.

También existe el problema de la escalabilidad. Ethereum necesita procesar una cantidad cada vez mayor de actividad sin que ejecutar una operación resulte excesivamente costoso.

Para abordar esta cuestión se han desarrollado las llamadas redes de segunda capa o layer 2.

Estas redes procesan determinadas operaciones fuera de la cadena principal y utilizan Ethereum para funciones relacionadas con la seguridad y la liquidación. De esta manera pueden ampliar la capacidad disponible sin trasladar todas las operaciones directamente a la red principal.

La escalabilidad se ha convertido así en una de las cuestiones centrales de la evolución de Ethereum.

 Los riesgos de utilizar Ethereum

Utilizar Ethereum también implica determinados riesgos.

Las operaciones realizadas sobre una blockchain no funcionan como una transferencia bancaria convencional. Si un usuario envía fondos a una dirección equivocada, recuperarlos puede ser complicado.

Los contratos inteligentes presentan otros riesgos. Un error en el código puede afectar a una aplicación o a los activos que gestiona. La seguridad de cada contrato depende de su programación y de las medidas adoptadas por sus desarrolladores.

También conviene diferenciar entre Ethereum y las aplicaciones que funcionan sobre Ethereum. Que una aplicación utilice esta blockchain no significa que forme parte del protocolo ni que sus reglas sean las mismas.

Una aplicación descentralizada puede tener sus propios contratos, mecanismos de funcionamiento y riesgos.

 Ethereum y las redes de segunda capa

Las redes de segunda capa ocupan un lugar importante en el desarrollo actual de Ethereum.

Su objetivo es procesar operaciones de una forma más eficiente que la cadena principal. Posteriormente pueden utilizar Ethereum para registrar información o establecer determinadas garantías sobre esas operaciones.

El modelo permite que no todas las transacciones tengan que ejecutarse directamente en la capa principal.

Esto puede aliviar la presión sobre la red y reducir el coste de determinadas operaciones. Al mismo tiempo, Ethereum puede seguir funcionando como infraestructura de referencia para la seguridad y la liquidación.

Las redes de segunda capa forman parte de la estrategia que se está utilizando para aumentar la capacidad del ecosistema sin depender únicamente de la capacidad de procesamiento de la cadena principal.

 Ethereum no es solamente una inversión

El precio de ETH es probablemente el aspecto más conocido de Ethereum para quienes observan el mercado de criptomonedas, pero no explica por sí solo qué es la red.

Una persona puede comprar ETH y mantenerlo sin utilizar ninguna aplicación de Ethereum. También puede utilizar la red para realizar una operación sin que su objetivo sea conservar ETH como inversión.

La criptomoneda tiene un valor de mercado, pero también cumple funciones dentro del protocolo.

Las operaciones necesitan ETH para pagar el gas. El staking utiliza ETH. Muchas aplicaciones construidas sobre Ethereum también lo utilizan en diferentes partes de su funcionamiento.

Por eso el ecosistema de Ethereum está relacionado tanto con el mercado de criptomonedas como con el uso real de la red.

Qué es Ethereum, en pocas palabras

Ethereum es una blockchain programable. Su característica principal es que permite ejecutar contratos inteligentes y utilizar esos programas para crear aplicaciones y activos digitales.

ETH es la criptomoneda nativa de la red. Se utiliza para pagar las operaciones, participa en el sistema de seguridad mediante staking y puede utilizarse como activo digital.

Desde su lanzamiento en 2015, Ethereum ha cambiado de forma considerable. La red pasó de utilizar proof of work a proof of stake en 2022 y posteriormente ha continuado incorporando actualizaciones relacionadas con su funcionamiento y capacidad.

La diferencia fundamental puede resumirse en tres conceptos: Ethereum es la red, los contratos inteligentes son los programas que funcionan sobre ella y ether, o ETH, es su criptomoneda nativa.

Por eso describir Ethereum simplemente como una criptomoneda deja fuera una parte importante de su funcionamiento. ETH es el activo más conocido de la red, pero Ethereum es también la infraestructura sobre la que se ejecutan contratos inteligentes, aplicaciones y otros activos digitales.